| Partiendo
del primer Ape (1948), producido en plena fase de
reconstrucción del país, pasando por el Ape
C de la Italia del boom económico, y por el futurista
Ape Pentarò de cinco ruedas de los primeros
años sesenta, hasa el Ape Car, rey de los
años setenta. Vinieron, después, el Ape
TM, diseñado en 1982 por Giorgietto Giugiaro
y las versiones de nuestros días, como el Ape
Cross, dedicado a los jóvenes.
Un
largo trayecto que abarca generaciones y que le ha acarreado
una popularidad extraordinaria y una sincera simpatía.
Único e inconfundible, a pesar de la variedad de
modelos y de la constante modernización del producto,
el Ape ha permanecido igual a sí mismo y siempre
dispuesto a prestar una ayuda valiosa sin, aunque suene
a broma, un solo día de vacaciones. |